Un sistema compartido
Ambas ofertas usan el mismo sistema de evaluación. Sus distintos fines y condiciones no crean reglas separadas de evaluación o puntuación.
Confianza en la evaluación
El test rápido y la certificación oficial usan el mismo sistema de evaluación. Difieren en el acceso, el nivel de garantía, la autoridad del resultado y los pasos posteriores, pero no usan mecanismos de puntuación separados.
Ambas ofertas usan el mismo sistema de evaluación. Sus distintos fines y condiciones no crean reglas separadas de evaluación o puntuación.
Las comprobaciones deterministas confirman la estructura y la autoridad requeridas. No deciden qué significan el texto libre, los documentos u otras evidencias.
Los ejercicios con una respuesta exacta usan el mecanismo compartido de puntuación objetiva. Ese mismo mecanismo se aplica con independencia de la oferta que presente el ejercicio.
Los ejercicios que requieren juzgar el significado son evaluados por los evaluadores de IA seleccionados. No todos los ejercicios requieren evaluación semántica.
La revisión humana autorizada se limita a casos de excepción de la certificación oficial. El test rápido no entra en esa vía de revisión, y la revisión por sí sola no significa que una persona haya aprobado.
Juicios sin resolver
Un juicio semántico debe resolverse por su vía autorizada. Ninguna oferta convierte la falta de ese juicio en un resultado favorable.
Mientras la evaluación con IA siga sin resolverse, el test rápido permanece pendiente y sin puntuación. Solo devuelve un resultado no disponible y sin puntuación tras demostrar que ese contenido concreto no puede evaluarse.
La certificación oficial sigue sus reglas obligatorias de revisión de excepciones y de resultado retenido. Un juicio semántico que siga sin resolverse nunca se convierte en aprobado, y la revisión por sí sola no decide si se aprueba o se suspende.